jueves, 13 de febrero de 2014

Suzuki Hiroyuki (1945-2014)


Ha fallecido, repentinamente, Suzuki Hiroyuki. Escasamente traducidas a lenguas occidentales -y amén de sus muy completas publicaciones sobre historia y teoría de la arquitectura moderna- sus investigaciones asentaron una muy fresca relectura de los monumentos y de los espacios cotidianos, invisibles dentro de las historias convencionales de la arquitectura, a la vez que sustantivaron la crítica de la representación artística (plástica) de la ciudad como un recurso habitual para el análisis de la misma. Nacido en Tokio en 1945, contaba al morir con sesenta y ocho años. Tuve el privilegio de tratarle y de escuchar sus conferencias en el Departamento de Historia de la Arquitectura de la Facultad de Ingeniería de la Universidad de Tokio -donde ejerció como profesor investigador desde la década de los noventa y hasta  2009, en que pasaría a la Universidad de Aoyama- y recuerdo vívidamente el modo paciente de dictar sus cursos y su amable deferencia para con todos. Su muy rica obra- en la que han de incluirse sus numerosos artículos en publicaciones especializadas y de divulgación, y su papel como curador, editor, compilador, divulgador y asesor (teórico y en la restauración de obras arquitectónicas)- es uno de los más completos referentes para el estudio de la historia de la arquitectura de Japón. Y no únicamente por el alcance de sus pautas teóricas y sus temas de análisis, sino también por ese lúdico giro detectivesco -tan bien compartido con Fujimori Terunobu- con el que supo insuflar la investigación contemporánea sobre arquitectura y urbanismo. Suzuki fue, además, uno de los promotores del recién fundado Archivo Nacional de Arquitectura Moderna, un  hito decisivo para el panorama cultural japonés y cuya existencia se debe, en buena parte, a su constante esfuerzo por la preservación de las edificaciones y la imagen urbana del periodo moderno. 

Adjunto la portada de cuatro de sus libros: Genius loci de Tokio (東京の地霊); Genius Loci de Japón (日本の<地霊>); Hacia la ciudad (都市へ) y La ciudad visible / la ciudad invisible; planeación urbana, arquitectura, monumentos (見える都市/見えない都市まちづくり・建築・モニュメント); así como el fragmento de una conversación (en japonés) con el arquitecto Itō Toyō en la presentación de la revista Shinkenchiku de marzo de 2011. La foto al inicio del post está tomada de obituario publicado el 6 de febrero de 2014 por el periódico Mainichi Shinbun.


miércoles, 11 de diciembre de 2013

Arte Japonés. Reseña sobre "El control de la estampa erótica japonesa shunga" de Amaury García Rodríguez.




Acaba de aparecer en la  revista "Anales Instituto de Investigac​iones Estéticas",de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), una reseña mía sobre "El control de la estampa erótica japonesa shunga", el reciente libro del investigador Amaury García Rodríguez, anteriormente presentado en este blog.

En función de ubicar la importancia de libro de Amaury dentro del devenir de los estudios de Japón, he bosquejado en esta reseña algunos temas poco conocidos dentro del ámbito de los estudios de arte en Iberoamérica: la "construcción" del "arte japonés" a partir de 1868, los estereotipos críticos que le han sido consustanciales, y las perspectivas de estudios más recientes. Quisiera, por tanto, recomedarla  no sólo a los estudiosos sobre cultura japonesa sino también a todos aquellos interesados en los estudios de arte en general. 

No hay que olvidar que no pocos imaginarios sobre el arte y la cultura japonesa establecidos a finales del siglo XIX, o en la primera mitad del siglo XX, siguien siendo recurrentes no sólo en la vida cotidiana, sino también en ciertos ámbitos académicos hispanoamericanos (sin duda, de prestigio), pero para los cuales los estudios sobre culturas no occidentales y su especialización, resultan, en el mejor de los casos, "raros". Un asunto donde el uso de términos como multiculturalidad, diversidad, colonialismo u orientalismo, devenidos moneda corriente en los discursos políticamente correctos, no les alcanza para salir del paso. 

Copio únicamente el primer párrafo con dos notas al pie. El texto completo aparece en el link a la reseña en "Anales Instituto de Investigac​iones Estéticas" (Vol. XXXV, No. 103, año 2013)  donde puede descargarse en PDF o verse a pantalla completa:

El control de la estampa erótica japonesa shungaAmaury A. García Rodríguez. México: El Colegio de México-Centro de Estudios de Asia y África, 2011. 

Por Emilio García Montiel 

No sería sino a partir de la reciente década de 1990 cuando las investigaciones (occidentales o japonesas) sobre imagen, arte e historia del arte en Japón (1) comenzarían a ser enfocadas desde perspectivas interdisciplinarias o desde los presupuestos de los estudios de cultura visual y cultura material. La mayor resultante de estos cambios quedaría evidenciada en la paulatina desarticulación de las convenciones temáticas y metodológicas que, aplicadas a la historia del arte japonés desde el proceso de modernización de Japón, en la segunda mitad del siglo XIX, aun resultaban dominantes en la década de 1980. Si bien el devenir de la selección, jerarquización y apreciación del arte japonés no hubo de comportarse de modo homogéneo entre Japón y Occidente, la generalidad de tales convenciones puede ser aproximada si se tiene en cuenta, ante todo, que la noción de arte japonés parte de la asociación de un concepto (el de arte) inexistente en Japón hasta el periodo Meiji (1868-1911) con el de Japón en tanto país emergente entre las naciones modernas (2): así, el uso de la terminología asociada (arcaico, clásico, medieval o renacentista) para caracterizar etapas y obras; la clasificación de éstas últimas en manifestaciones “mayores” (pintura, escultura y arquitectura), y “menores” (cerámica, textiles, lacas, metalistería y otras, indistintamente englobadas como artesanía, artes decorativas, artes aplicadas o artes industriales); la distinción de periodos artísticos según periodos históricos y su identificación en función de manifestaciones, artistas, escuelas y obras maestras “representativas”; la composición de relatos sobre creaciones sin parangón inmediato con producciones estéticas occidentales a partir de su unidad temática, técnica o expresiva; la consideración, explícita o implícita, de un continuum estético asumido como “arte oriental” y “cultura oriental” (antagónico al “espíritu” de Occidente) y, a tenor de ello, la necesidad de identificar una esencia estética japonesa. 

(1)   “En Japón” y no “de Japón”, asumiendo como lo hace Craig Clunas para su Art in China (Oxford University Press, Oxford/ New York, 1997), que lo que se ha considerado “arte” es lo que se ha querido deslindar como tal a partir de las perspectivas eurocentristas. Aunque referido únicamente a China, el texto de Clunas es también pionero en el cuestionamiento de estos temas para el este de Asia

(2) El actual término japonés para artes visuales (bijutsu) fue acuñado en 1872; le sucederían un sinnúmero de neologismos (o bien de nuevas acepciones) para otros tantos conceptos importados: bijutsukan (museo de artes), bijustsushi (historia del arte), bigaku (estética), kaiga (pintura), chōkuku (escultura), dentō (tradición) o yōshiki (estilo). No ha de colegirse, sin embargo, que los significados asignados se correspondieran exactamente con sus significados occidentales o, aún, que cada término tuviera una acepción única o definitiva. La dificultad del estudio del arte y la imagen en Japón (y de la modernidad y contemporaneidad japonesas en general) implica, ante todo, la complejidad y ambigüedad en el proceso de traducción, asimilación y uso de los referentes occidentales, y el modo de asociar o deslindar éstos de conceptos tradicionales: así como en los abundantes neologismos de las teorías estéticas y culturales japonesas, y para las creaciones, clasificaciones y administración de su cultura visual y material. Asimismo, el tema del arte en la modernidad japonesa ha de entenderse dentro de las condicionantes del proceso de construcción de una nación en el propósito no sólo de insertarse en el mundo moderno, sino de equipararse y competir con las potencias occidentales. El más completo análisis de los itinerarios de este proceso y de la formación de la Historia del Arte en Japón es el texto de Dōshin Satō. Modern Japanese Art and the Meiji State. The Politics of Beauty, Getty Research Institute, Los Angeles, 2011 (publicado inicialmente en japonés en 1999). Para traducciones de textos de estética japoneses y análisis de los mismos, véase, de Michel F. Marra, A History of Modern Japanese Aesthetics, University of Hawai’i Press, U.S.A, 2001, y Essays on Japan. Between Aesthetics and Literature, Koninklijke Brill NV, Leiden, 2010.  También los más recientes artículos especializados en la traducción de conceptos: Working Words. New Approaches to Japanese Studies, del Center for Japanese Studies, UC Berkeley, publicados online en: http://escholarship.org/uc/search?entity=cjs_workingwords. 





viernes, 29 de marzo de 2013

"Cuban love song" (Edogawa Ranko) y "El Manisero" (Lawrence Tibbett)


He aquí una temprana versión japonesa de la popular canción norteamericana "Cuban Love Song" (kyūba no koiuta) grabada entre 1932 y 1934 por la actriz y cantante Edogawa Ranko para la marca discográfica Taiyo. La etiqueta del disco (entre otras informaciones como el nombre del traductor, Kitamura Suetochi, y del arreglista Yamada Michio) muestra varias anotaciones interesantes. La primera es la de "canción popular" (ryūkōka), término que no alude a la popularidad de la pieza, sino a la clasificación dada a las composiciones influenciadas por la música occidental (incluido el llamado "enka moderno"), básicamente desde la segunda mitad de la década de 1920 y hasta la primera de 1960, época en que ya comenzaría a ponerse de moda la denominada "canción lírica" (kayōkyoku)estimada como génesis del actual "pop japonés" (J-pop).Como muchos otros términos popularizados (o acuñados) durante los años veinte, "canción popular" implicó, más que una clasificación musical, el ambiente de internacionalización y de relativa liberalidad cultural de la época de preguerra. (En consonancia con ello, también ha de notarse, tal como sucede en esta versión de "Cuban Love Song,  que la inclusión de palabras o frases en inglés en una pieza cantada en japonés -lo que puede asombrar a oyentes no familiarizados- no es únicamente un fenómeno contemporáneo).

La segunda anotación, no menos ilustrativa de la vertiginosa transformación de la cultura material, de difusión y comercialización de la época, señala que la placa ha sido grabada por método eléctrico. Por otra parte, la orquesta aparece acreditada bajo el nombre de "Ōkesutora Arameda" [Orquesta Alameda], lo cual, dado el mencionado ambiente, no implica en modo alguno que no fuera una orquesta japonesa, pero -y toda vez que la composición es norteamericana y remite a Cuba- el sólo nombre de "Alameda" deja la duda con respecto a su formación o a la posibilidad de participación de músicos no japoneses.

"Cuba Love Song" pertenece a la banda sonora de la cinta "The Cuban Love Song",dirigida en 1931 por el famoso W. S. Van Dyke (Tarzan the ape man) y protagonizada por el barítono Lawrence Tibbett y la actriz mexicana Lupe Vélez. La pieza fue compuesta por Herbert Stothart, Jimmy McHugh y Dorothy Fields y la orquesta del filme aparece acreditada como Ernesto Lecuona y Orquesta Cubana de los Hermanos Palau. (IMDb). Al parecer, "The Cuban Love Song" tiene el privilegio de ser la primera grabación filmica donde se interpreta "El Manisero", la popular pieza del compositor cubano Moisés Simons (cuyas versiones japonesas ya tratamos en <"El manisero" en japonés> y <"El manisero" en japonés (reforzado)>). De los videos que siguen, el primero es el audio del disco original de Edogawa Ranko, el segundo "Cuban Love Song" interpetada por Tibbett, y el último, la -hoy curiosa- escena del filme en que Vélez enseña a Tibbet a interpretar el "El Manisero".

La foto que encabeza el post (Edogawa Ranko junto al compositor Yoneyama Masao) es de 1935 y ha sido tomada de la página La época del compositor Yoneyama Masao.

sábado, 5 de enero de 2013

La única mujer en la habitación. Beate Sirota Gordon, los derechos de la mujer y la Constitución de Japón

Hace apenas una semana, el 30 de diciembre de 2012, falleció Beate Sirota Gordon. Especialista en artes escénicas, Beate fue la encargada de redactar el sensible artículo sobre la igualdad de derechos para ambos sexos (Artículo 24) en el borrador de la Constitución de Japón, elaborado en Tokio durante los primeros meses de 1946 por el gobierno de ocupación del general Mac Arthur. Hija del pianista Leo Sirota, profesor de música de la actual Universidad de Artes de Tokio desde 1929, Beate vivió su infancia en Japón; su dominio del japonés le permitió, igualmente, fungir de traductora simultánea durante la intensa discusión del borrador con las autoridades japonesas. Beate, a quien también se presenta como la primera mujer civil que arribó a Japón después de finalizada la Segunda Guerra Mundial, fue la única mujer en este proceso (the only woman in the room)tenía entonces apenas 22 años. Su testimonio, tanto sobre su partipación en la elaboración del borrador de la constitución, como sobre la cultura japonesa de la época, es sencillamente fascinante y ha quedado registrado en esta deliciosa intervención suya en el Middlebury College.

martes, 1 de enero de 2013

Toshikoshi soba y feliz 2013

Comer toshikoshi soba ("soba de fin de año", o, más literalmente, "soba de paso de año" o de "entrada de año") es una tradición japonesa el 31 de diciembre. El término no supone un modo único de preparar soba (fideos de harina de alforfón), sino más bien el comerla (en cualquiera de sus presentaciones) como última comida del año. Según es generalizado admitir, existe la creencia de que comer fideos largos resulta propicio para una larga vida. Por otra parte, y tal como puede apreciarse en el video al final del post (muy similar a la experiencia que tuve de ello en Japón) poco hay de ceremonioso en el espacio en que cotidianamente se sirve el toshikoshi soba, o en el modo de comerlo, salvo por el  hecho de que se degusta en familia en espera de asistir a los toques de campana del templo o a los ritos del santuario.

El plato que aparece en la foto es el toshikoshi soba que preparamos ayer en casa y cuya receta pueden consultar en el blog La cocina de Vero


sábado, 22 de diciembre de 2012

Chapucería cubana (2 y final)

(Sin relación con el tema de este blog)

A la respuesta transcripta en el post anterior hay que sumar las dadas a otras preguntas sobre apertura económica y política, oposición política y falta de libertades, mejoras en el país, y aprendizaje del gobierno cubano de los procesos políticos latinoamericanos. Respuestas que conducen al lazo de un discurso muy conocido y que puede resumirse de la siguiente manera: 

1) El ser cubano posee varias características esenciales: a) querer lograrlo todo a la mayor brevedad aunque sepa que no siempre es posible, b) estar tratando de buscar soluciones a los problemas; c) ser valientes y arrestados [sic] y d) decir lo que piensa dondequiera que esté.

2) En Cuba hay apertura económica, política, social en todos los aspectos, y el gobierno (“nosotros”) considera “la opinión de los cubanos patriotas, aquellos que realmente quieren lograr lo mejor para su país y hacer las cosas para bien” y no, por supuesto, la de aquellos “que se prestan al juego del enemigo” que están pagados por potencias extranjeras, sobre todo por los Estados Unidos, y que quieren “promover el deterioro del sistema político, y la situación social, de llamar la atención para buscar que otros países hostilicen sus relaciones con Cuba y justificar un motivo de agresión como sucedió en Libia”

3) El gobierno “consulta a toda la población para fijar las líneas estratégicas de la nación en los próximos años” y las mejoras las hace “a tenor con lo que quiere la inmensa mayoría del pueblo cubano, esa inmensa mayoría de que en cualquier proceso electoral vota por encima del noventa por ciento y participan más del noventa por ciento”; los logros y las proyecciones que traza el gobierno (“trazamos”) “están trazadas y consensuadas con el pueblo cubano en general” y con seguridad esas mejoras van a lograrse “como hemos demostrado en cincuenta años que cuando nos proponemos algo lo logramos”.

De lo que se concluye que el noventa por ciento de los cubanos ha dado su anuencia para, por ejemplo, carecer del derecho de salir de Cuba (o de entrar a Cuba) cuando les parezca; no tener libre acceso a la información y a Internet; o estar dirigidos por un partido único y un gobierno único (liderado por una familia única) por más de cincuenta años; una eternidad que algunos no dudarán en asumir como otro de los logros de la revolución (nunca como totalitarismo) dado que, tal como diría el comediante argentino Tato Bores, cuando los presidentes son elegidos democráticamente duran muy poco.

Sí las respuestas del entrevistado merecen la pena atenderse es, precisamente, porque resultan un magnífico ejemplo de respuestas enlatadas, un resumen de los estereotipos del discurso gubernamental cubano, pero, especialmente, de sus mecanismos (aquí muy visibles en sus costuras) de negación, digresión, manipulación y reversión de cuestionamientos, sin importar si la respuesta es creíble o no. (Al fin y al cabo, al igual que a las sectas religiosas, al gobierno le importan menos las críticas a su impostura -que apenas habrán de conocerse en la isla- que aumentar el número de adeptos como repetidores). Es, por supuesto, inútil preguntarse si los dirigentes del gobierno cubano se creen de verdad sus propias respuestas o sólo las usan como mecanismo de propaganda. 

El primer video a continuación es el de la entrevista. El segundo sólo un ejemplo reciente de lo que ocurre cuando el “ser cubano” (en Cuba) decide poner en práctica una de sus, según el entrevistado, características esenciales: decir lo que piensa dondequiera que esté, y cuando esto que piensa no le place al gobierno cubano. Hay, por cierto, otro buen ejemplo cotidiano que desmitifica esta fábula antropológica y política del entrevistado: todos aquellos emigrados de la isla que, a pesar de su divergencia política con el castrismo, o la revolución, se siguen “portando bien” con el gobierno cubano por temor a perder el permiso que ese gobierno les otorga para visitar Cuba; o lo que es lo mismo: para entrar a su país natal. 

Lo demás parece resumirse en la siguiente reflexión de Rafael Rojas: En estas últimas revoluciones comunistas [la rusa, la china, la cubana], la promulgación y aplicación de la nueva Constitución, que dotará de legitimidad a los nuevos actores políticos, debe apelar a formas centralizadas, plebiscitarias, carismáticas o limitadas de la representación política en las que lo legítimo queda circunscrito a lo estatal y se afirma frente a un conjunto de sujetos ilegítimos, englobados bajo rótulos como “contrarrevolución”, “enemigos del pueblo” o “traidores a la patria”.(*)





Rafael Rojas. “Legitimidad e historia en Cuba”. Rafael Rojas; Uva de Aragón; et. al. El otro paredón. Asesinatos de la reputación en Cuba,  Eriginal Books LLC,  Miami, 2012 (2da. Ed), pp. 33-47 (p. 34).

domingo, 11 de noviembre de 2012

Chapucería cubana

(Sin relación con el tema de este blog) 

Resulta que la mayor crítica que cierto entrevistado puede hacer a lo que ocurre en Cuba (“ocurre” se refiere a la actual situación política y económica, ya sobreentendida en el curso de la entrevista) se reduce, nada más y nada menos, que a una supuesta pecularidad congénita del ser cubano: querer lograrlo todo a la mayor brevedad a sabiendas de que no siempre es posible.  

En realidad, la pregunta ha sorprendido al entrevistado; a diferencia de las anteriores es demasiado abierta y es él mismo el que se ve precisado a especificar. Advierte, además, que ha comenzado a responder con un plural mayestático, y pasa, titubeando, a la primera persona del singular. Evidentemente, no sabe qué contestar y colige que la respuesta no debe ser asumida como oficial, ya que, implícitamente, ha limitado lo que ocurre en Cuba a la actuación del gobierno. Pero después de sacarse de la manga la inefectiva vertiginosidad del homo cubensis, y dado por sentado que esa será no sólo su mayor crítica, sino también la única a lo que ocurre en Cuba, vuelve al uso del mayestático, difuminándolo con un filtro muy poco poroso: el de que todas las “proyecciones […] están trazadas y consensuadas con el pueblo cubano en general”, aunque ya eso y lo que sigue  forma parte del relleno de la digresión original.  

Omito el nombre del entrevistado (y la referencia de la entrevista), sólo para ver si adivinan quién es, porque si bien uno está acostumbrado a que políticos y gobernantes en general sean expertos en tirar balones fuera, hay algunos cuyas respuestas no tienen desperdicio, no sólo por lo hilarante, sino por el nivel de autoridad del entrevistado, lo que, de hecho, las convierte en tragedia. Con respecto a las circunstancias de la entrevista, ésta fue realizada en el estudio de una cadena informativa de un país europeo adonde el entrevistado fue a promocionar un libro de su autoría.

La transcripción reproduce las palabras (y las pausas) tal cual. 

Periodista: ¿Cuál es la mayor crítica que hace usted con respecto a, actualmente, lo que ocurre en Cuba?

Entrevistado: Nuestraaaa mayor crítica?… Mi, mi  mayor crítica? realmente pienso que….que…. vamos a lograr… siempre los cubanos somos insatisfechos en lo que logramos, y que siempre queremos lograr todo,  en el menor plazo de tiempo y sabemos que no es posible siempre, y damos los pasos con la mayor celeridad, todos los factores se esfuerzan porque los logros y las proyecciones que trazamos, que te repito están trazadas y consensuadas con el pueblo cubano en general, se instrumenten cuanto antes y si algo… o sea todo lo que contrarreste o límite o difiera en la consecución de esos objetivos que nos trazamos todos y que todos aprobamos es algo que tenemos que erradicar, que tenemos que superar, y todo lo que hagamos en función de lograr ese objetivo de la nación es la prioridad principal…sobre es… desde esa perspectiva están trabajando todas las instituciones en el país y el pueblo cubano y con seguridad lo vamos a lograr, como hemos demostrado en cincuenta años que cuando nos proponemos algo lo logramos.

En un próximo post pondré el enlace al video de la entrevista y otros comentarios al respecto.